Organizaciones de derechos humanos en Marruecos han hecho un llamado urgente al Gobierno y al Parlamento para que agilicen la abolición de la pena de muerte. Este pedido se realiza en un contexto donde 55 personas en Marruecos han recibido una condena capital. La presidenta del Consejo Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de Marruecos, Amina Bouayach, instó al nuevo Gobierno y a los legisladores a tomar medidas concretas. El encuentro en Rabat sirvió como plataforma para reiterar la importancia de eliminar esta práctica. Las organizaciones argumentan que la pena de muerte es una violación de los derechos fundamentales y abogan por un sistema judicial más humano. Se espera que este llamado tenga un impacto en el debate parlamentario y conduzca a una revisión de la legislación penal en Marruecos.