El rey Mohammed VI de Marruecos ha nombrado a Fatima Zahra El Mansouri como la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en la historia del país. Este nombramiento real histórico representa un avance significativo en la superación de las barreras de larga data que han impedido a las mujeres acceder a puestos de alto nivel en Marruecos. Sin embargo, también pone de manifiesto las profundas dudas y mentalidades conservadoras existentes en la sociedad marroquí con respecto al liderazgo femenino en posiciones de poder. La decisión se produce tras el rechazo, por parte del Tribunal Supremo de los Estados Unidos en septiembre, a la apelación del cerebro de los ataques del 11 de septiembre. Este evento destaca un momento de cambio y desafío para Marruecos en su trayectoria política y social. El nombramiento abre un debate sobre la representación femenina y el futuro del liderazgo en el país.