El presidente Emmanuel Macron se dirigió a los ciudadanos franceses en un discurso televisado a las 20:00 horas, en respuesta a las recientes movilizaciones del 17 de octubre. Macron prometió una postura “intransigente” frente a los vándalos y anunció que los prefectos tomarán las decisiones necesarias para proteger las ciudades francesas. Esto podría incluir la prohibición de ciertas concentraciones si fuese necesario. La situación en París sigue especialmente tensa tras las protestas. El ministro Sébastien Lecornu ha sido encargado de convocar a partidos políticos y sindicatos para buscar una solución a la crisis. El discurso de Macron ha generado críticas, especialmente en relación con su tono y las posibles restricciones a la libertad de reunión.