A pocos días de la segunda vuelta electoral en Brasil, el equipo del actual presidente Lula da Silva ha intensificado su campaña. El equipo de Lula exige la inhabilitación de su oponente, Jair Bolsonaro, debido a posibles interferencias de la empresa Meta en el proceso electoral. La acusación se centra en la posible influencia indebida de Meta sobre la elección. Adicionalmente, Lula ha anunciado la intención de adelantar el pago de ayudas económicas a personas de bajos recursos. Esta estrategia busca brindar un apoyo financiero inmediato a los ciudadanos brasileños antes de la crucial votación. La situación plantea un clima de tensión política en Brasil mientras se acerca el desenlace electoral.