La reciente visita del rey Felipe VI de España a las ciudades ocupadas de Ceuta y Melilla del 13 al 14 de octubre ha generado indignación y condena en Marruecos. Diversas organizaciones, entidades y figuras políticas, culturales y de derechos humanos han expresado su rechazo a esta visita, considerándola una provocación a los sentimientos del pueblo marroquí. Marruecos mantiene su reivindicación histórica sobre estas dos ciudades. La visita española reaviva las tensiones diplomáticas entre ambos países. Se piden canales de diálogo responsables entre Marruecos y España para abordar el contencioso de Ceuta y Melilla. El objetivo es una resolución que respete la soberanía marroquí y evite futuras provocaciones.