El jefe de las fuerzas armadas de Lituania, Raimundas Vaikšnoras, ha declarado que las patrullas en la frontera con Kaliningrado se han duplicado en las últimas semanas. Esta intensificación de la vigilancia se produce en el contexto de lo que Vaikšnoras describe como preparativos rusos para una movilización a gran escala. Según el jefe militar lituano, Moscú enfrenta una escasez de personal para continuar sus operaciones en Ucrania. La misión de patrullaje fronterizo se extenderá hasta mediados de noviembre, lo que indica una preocupación continua por la situación en la región de Kaliningrado. Vaikšnoras vincula directamente el aumento de las patrullas con la necesidad de contrarrestar posibles movimientos de tropas o actividades sospechosas por parte de Rusia. La situación refleja una creciente tensión en la frontera entre Lituania y el óblast de Kaliningrado, en el contexto del conflicto en Ucrania.