Un tribunal en Kenia ha declarado culpable a Paul Mackenzie, líder de un culto de inanición, y a aproximadamente 30 seguidores por el asesinato de 190 niños y un adulto. Los fiscales afirmaron que Mackenzie y su iglesia establecieron una secta que ordenaba a sus seguidores, incluyendo a sus hijos, privarse de alimentos hasta la muerte. Los arrestos comenzaron en 2023 tras una denuncia policial, lo que llevó al descubrimiento de cuerpos en tumbas poco profundas en el bosque de Shakahola, cerca de la costa en el sureste de Kenia. Este caso se considera uno de los peores desastres relacionados con cultos en la historia reciente. La investigación reveló prácticas extremas y una trágica pérdida de vidas infantiles. Las autoridades continúan investigando el alcance total de la secta y las responsabilidades individuales en este terrible evento.