Un líder de culto en Kenia ha sido declarado culpable por la muerte de 190 niños, a quienes instó a practicar el ayuno hasta la muerte con la promesa de alcanzar el cielo. Los seguidores de este culto, operando en Kenia, creían que el sacrificio final les permitiría un encuentro con Dios. Las investigaciones revelaron fosas comunes con los restos de cientos de personas, incluyendo muchos menores de edad, en tierras de Kenia. El veredicto marca un hito en la investigación de una de las tragedias más recientes y devastadoras en Kenia. Se espera que el líder reciba una condena severa por sus crímenes. Las autoridades kenianas continúan investigando a otros miembros del culto implicados en esta masacre. Este caso ha generado conmoción a nivel nacional e internacional, evidenciando los peligros del extremismo religioso en Kenia.