Noah Herniman, un joven de 20 años de Falmouth, Reino Unido, enfrenta un posible crecimiento de un tumor cerebral y desea tener la opción de una muerte digna. Su petición se basa en la posibilidad de que su condición empeore y busca controlar sus últimos momentos. La negativa a la aprobación de una ley sobre la muerte asistida en el Reino Unido lo ha afectado profundamente. Inicialmente opuesta a la decisión de su hijo, su madre, Shelley, ahora comprende y respeta sus deseos. La situación plantea un debate sobre el derecho a la autodeterminación y la compasión en casos de enfermedades terminales. Herniman busca una salida que le permita afrontar su futuro con valentía y control, a pesar de las complicaciones legales y sociales que enfrenta.