La policía de Johor, Malasia, ha arrestado a trece ciudadanos malayos, con edades comprendidas entre los 16 y los 31 años, en relación con un ataque con cócteles Molotov contra un asentamiento de refugiados de Myanmar. Los arrestos se produjeron tras una operación de cinco días llevada a cabo en Kulai. Las autoridades no han revelado detalles adicionales sobre los motivos del ataque o la identidad de las víctimas. Se espera que los detenidos sean acusados formalmente en los próximos días. Este incidente destaca la vulnerabilidad de las poblaciones de refugiados en la región. La policía continúa investigando para determinar si existen otros implicados en el ataque. El gobierno de Malasia ha condenado el acto de violencia.