A un mes y medio del inicio de la temporada de natación en Johannesburgo, solo 20 de las 57 piscinas municipales están abiertas al público. Las autoridades locales prevén la reapertura de 13 piscinas más esta semana, pero la situación sigue siendo crítica. Esta falta de acceso a las piscinas coincide con una ola de calor que azota la ciudad, aumentando la demanda de estos espacios recreativos. Residentes expresan su frustración por las demoras y el aparente descuido en el mantenimiento de las instalaciones. Las promesas de mejoras y reaperturas rápidas no se han cumplido, dejando a muchos sin opciones para refrescarse durante el verano. La crisis pone de manifiesto problemas de gestión y planificación en el ámbito de las infraestructuras públicas de Johannesburgo.