La líder de la oposición en Victoria, Jess Wilson, se dirigió a la Asamblea de Melbourne prometiendo una mejora tanto en la ciudad como en el estado. Su propuesta central es la reducción de la deuda pública. Wilson argumentó que al disminuir la carga de la deuda, se liberarán recursos para invertir en servicios esenciales y en el desarrollo de infraestructura en Melbourne y Victoria. La oposición victoriana busca presentar una alternativa económica sólida, enfocándose en la responsabilidad fiscal y el crecimiento sostenible. Esta estrategia, según Wilson, permitirá construir una Victoria más próspera y ofrecer mejores oportunidades para todos los ciudadanos de Melbourne y del estado en general. La declaración fue realizada durante una sesión en la Asamblea de Melbourne, marcando un claro compromiso político.