El gobierno de Italia está planeando enviar 500 soldados adicionales a Milán tras los disturbios y actos de vandalismo ocurridos durante el fin de semana. Los militares recibirán facultades policiales como parte de una respuesta para restaurar el orden. Un proyecto de decreto también contempla la posibilidad de detención preventiva de hasta 24 horas, incluyendo a menores de edad. Esta medida busca prevenir nuevos actos violentos y garantizar la seguridad pública en Milán. La decisión refleja la creciente preocupación por la escalada de tensiones y la necesidad de reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad. Las autoridades italianas buscan una solución rápida para controlar la situación y proteger tanto a los residentes como a los turistas en Milán. Se espera que el despliegue militar actúe como elemento disuasorio y ayude a prevenir futuros incidentes.