Irán estaría retrasando las negociaciones de alto el fuego con el objetivo de infligir un golpe político al presidente estadounidense Donald Trump, en vísperas de las elecciones de mitad de período del 3 de noviembre en Estados Unidos. Según fuentes, esta táctica busca complicar la situación política de Trump antes de los comités electorales. La estrategia iraní se centra en evitar cualquier acuerdo que pueda ser presentado como un logro por la administración Trump. Este movimiento podría tener implicaciones significativas en el panorama político de Estados Unidos y en las relaciones bilaterales entre Irán y Estados Unidos. La situación se desarrolla en un momento crucial, con las elecciones de mitad de período acercándose rápidamente. El objetivo final parece ser debilitar la posición del presidente Trump y favorecer a sus oponentes políticos.