Altos funcionarios iraníes afirman que Teherán ha alargado deliberadamente las conversaciones con Estados Unidos para debilitar políticamente a Donald Trump antes de las elecciones intermedias estadounidenses de noviembre. Estas conversaciones se han estancado debido a temores de una posible acción militar renovada y a la profunda desconfianza hacia Washington. Fuentes dentro del gobierno iraní, que pidieron no ser identificadas, aseguran que Teherán cree que el presidente estadounidense podría recurrir a ataques para romper el punto muerto en la guerra de ocho meses de duración. La estrategia de Irán busca influir en el panorama político estadounidense y posiblemente alterar el curso de las negociaciones. El gobierno iraní considera que un debilitamiento de Trump podría abrir la puerta a un acuerdo más favorable. La prolongación de las conversaciones, por lo tanto, está ligada a cálculos políticos internos y a la evaluación de la disposición de EE.UU. a tomar medidas más agresivas.

English
Français
Español
हिन्दी
中文