El Tribunal Constitucional de la República Checa ha dictaminado que los ingresos derivados de la prostitución consentida están sujetos a impuestos de la misma manera que otras actividades económicas independientes. El juez ponente, Jiří Přibáň, enfatizó que la imposición de estos ingresos no implica una aprobación moral de la actividad en sí. Esta decisión implica que las trabajadoras sexuales en la República Checa deben declarar sus ingresos y pagar los impuestos correspondientes. La sentencia aclara la interpretación de la ley fiscal en relación con las ganancias obtenidas a través del trabajo sexual. Se espera que esta decisión tenga implicaciones significativas para la administración fiscal y las regulaciones relacionadas con la prostitución en la República Checa. El Tribunal Constitucional subrayó que la cuestión del impuesto es puramente económica y no está relacionada con juicios morales sobre la profesión.