La influencer Karolína Kostroňová y su esposo, David Kostroň, han sido investigados por la televisión checa (ČT) por presuntas manipulaciones y estafas a su comunidad de casi treinta mil seguidores en Instagram. La pareja ofrecía servicios de asesoramiento de vida de pago, así como inversiones en proyectos dudosos, incluyendo Glocin, considerado uno de los mayores fraudes en la historia de la República Checa. Los periodistas Barbora Loudová y Petr Vodseďálek entrevistaron de forma anónima a personas afectadas por las actividades de los Kostroň. Además, confrontaron directamente a Karolína Kostroňová con las acusaciones. La investigación revela un esquema donde la confianza construida en redes sociales se utilizaba para fines lucrativos y posiblemente ilícitos. Se busca determinar el alcance total de las pérdidas y la responsabilidad de los implicados en este caso de República Checa.