Indonesia está combatiendo los peores incendios forestales y una neblina tóxica en más de una década, afectando gravemente la calidad del aire y la salud pública. Los incendios, atribuidos principalmente a la quema ilegal de tierras para la agricultura, se concentran en las provincias de Kalimantan y Sumatra. La densa neblina ha provocado el cierre de escuelas y aeropuertos, interrumpiendo la vida cotidiana de millones de personas en Indonesia y países vecinos. Las autoridades indonesias han desplegado miles de personal para combatir las llamas y sembrar nubes para inducir la lluvia, pero los esfuerzos se ven obstaculizados por las condiciones secas y los vientos fuertes. La neblina tóxica representa un riesgo significativo para la salud, especialmente para personas con problemas respiratorios. La situación ha generado preocupación internacional y llamados a una acción coordinada para abordar la crisis ambiental.