Un paro total afectó a las seis líneas de subte en Buenos Aires tras la detención de tres representantes sindicales durante una protesta. Los gremialistas declararon “estado de alerta” en respuesta a las detenciones y denunciaron la tercerización de tareas de mantenimiento como el detonante del conflicto. La medida de fuerza interrumpió el servicio en las líneas A, B, C, D, E y H, generando inconvenientes en el transporte público de la ciudad. Los sindicatos exigen la liberación de los detenidos y la reversión de la política de tercerización. Las autoridades de Buenos Aires aún no han emitido una declaración oficial sobre el incidente y las negociaciones para resolver el conflicto. La huelga impacta directamente en miles de usuarios que utilizan el subte como medio de transporte diario en Buenos Aires. Se espera que la situación continúe hasta que se resuelvan las demandas de los trabajadores.