Después de su victoria contra el Sabah en Azerbaiyán, los jugadores del Borussia Dortmund optaron por no ducharse en los vestuarios del estadio. Esta insólita decisión fue motivada por el temor a contraer la bacteria Legionella, presente en el sistema de agua. El club alemán había recibido advertencias sobre la posibilidad de contaminación y los riesgos para la salud. Ante esta situación, el equipo optó por evitar cualquier contacto con el agua del estadio y regresar directamente al hotel. La Legionella puede causar enfermedades respiratorias graves, como la neumonía del legionario, por lo que la precaución fue extrema. Este incidente destaca la importancia de la seguridad sanitaria en eventos deportivos internacionales.