Dos compañías petroleras, Gulf Keystone Petroleum y ShaMaran Petroleum, han llegado a un acuerdo de fusión que las posicionará como uno de los principales productores privados de petróleo en el Kurdistán Iraquí. El acuerdo, valorado en 600 millones de dólares, busca consolidar operaciones en el norte de Iraq y fortalecer su posición en la región. La fusión aún está sujeta a aprobaciones regulatorias, pero representa una importante reconfiguración del panorama energético en Iraqi Kurdistan. La colaboración permitirá optimizar la producción y explorar nuevas oportunidades de crecimiento en la industria petrolera local. Se espera que esta combinación impulse el desarrollo económico en el Kurdistán Iraquí gracias a una mayor inversión y eficiencia. La noticia fue anunciada por ambas compañías a través de un comunicado de prensa. Este acuerdo marca un hito en la industria petrolera de Iraq.