El equipo Frölunda derrotó contundentemente a Djurgården con un marcador de 6-2 en su estadio. El partido se vio empañado por un altercado que resultó en un número inusual de once jugadores simultáneamente sentados en el banquillo de penalizaciones. La situación fue descrita como "acelerada" por Kajsa Kalméus de TV4, quien observaba la escena entre los banquillos. El ambiente se tornó tenso debido a la acumulación de faltas y la intensidad del juego. La victoria consolida la posición de Frölunda, mientras que Djurgården deberá analizar sus errores. Este enfrentamiento en Frölunda se recuerda por su competitividad y el inesperado número de sanciones. El partido demostró la pasión y rivalidad presentes en el hockey sueco.