En Francia, se implementaron los primeros toques de queda la noche del lunes 19 de octubre en varias ciudades, como respuesta a los actos de violencia ocurridos durante las protestas del fin de semana. La medida ha provocado una avalancha de críticas hacia el gobierno. El ejecutivo francés, sin embargo, ha reiterado su determinación de aplicar una respuesta penal firme a los responsables de los saqueos y la violencia. Los toques de queda buscan controlar la situación y prevenir nuevos disturbios en las ciudades afectadas. Esta decisión se toma después de varios días de protestas que han generado tensiones a lo largo de toda Francia. La aplicación de estas medidas se está llevando a cabo bajo una gran presión pública y un intenso debate político. Se espera que las autoridades francesas mantengan un despliegue policial importante para asegurar el cumplimiento del toque de queda.