Tras una ola de protestas en varias ciudades de Francia, el gobierno ha implementado toques de queda nocturnos, particularmente dirigidos a menores de edad. La medida afecta a París, donde las restricciones en el centro de la ciudad se extienden hasta las 6 de la mañana. Además de la capital, también se han impuesto restricciones similares en Lyon y Lille. Niza ha limitado específicamente el movimiento de jóvenes durante la noche. Le Monde y la BBC informan que estas medidas buscan controlar la situación tras las amplias manifestaciones que se han registrado en el país. Estas restricciones buscan mantener el orden público y la seguridad ciudadana en medio de la agitación social.