El gobierno de Francia ha anunciado una serie de medidas para abordar las preocupaciones en el sistema educativo, en respuesta a las continuas protestas estudiantiles. Los ministros de Educación, Geffray y Baptiste, indicaron que se destinarán 5 mil millones de euros para la renovación de edificios escolares y universidades, principalmente a través de préstamos a las autoridades locales. Además, se promete la creación de 15.000 plazas adicionales en la educación superior y una revisión del sistema Parcoursup, que regula el acceso a la universidad, para hacerlo más transparente y equitativo. Para los estudiantes de la clase de la Seconde (equivalente al cuarto curso de la ESO en algunos sistemas), se establecerá un límite máximo de 28 alumnos por clase. Se contratarán 500 profesores adicionales para facilitar la reducción del tamaño de las clases. Si bien las organizaciones estudiantiles han acogido con satisfacción las medidas anunciadas, consideran que aún son insuficientes y han convocado a nuevas manifestaciones para este sábado.