Una exalumna de Cornell University, quien denunció una violación en grupo en una fraternidad en 2024, declaró sentirse “no apoyada y no creída” por la presidenta de la universidad. La estudiante relató una experiencia dolorosa al denunciar el incidente, expresando su frustración por la falta de respaldo institucional. Según sus declaraciones, la universidad no le brindó el apoyo necesario ni consideró seriamente su denuncia. Esta situación ha generado controversia y ha puesto en tela de juicio las políticas de Cornell University en relación con las agresiones sexuales. La exalumna busca visibilizar su caso para evitar que otras estudiantes pasen por una situación similar. Su testimonio se suma al creciente debate sobre la responsabilidad de las instituciones educativas en la protección de sus estudiantes frente a la violencia sexual en Ithaca, Nueva York.