En el centro de Milán, cerca del Duomo, los comerciantes están reforzando las vitrinas de sus tiendas anticipándose a posibles nuevos disturbios y saqueos el próximo fin de semana. Un grupo de 25 propietarios de negocios ha optado por instalar paneles de protección para salvaguardar sus productos. Existe la preocupación de que se ordene el cierre de los comercios, pero se acataría la medida si fuera necesaria. Los comerciantes expresan sentir más indignación que temor ante la situación. La medida busca prevenir la repetición de actos violentos recientes. La situación refleja un creciente clima de tensión en la zona. Los comerciantes esperan que estas precauciones sean suficientes para evitar nuevos incidentes.