El gobierno británico ha autorizado nuevas perforaciones de gas frente a la costa de Escocia, a pesar de la oposición de grupos ecologistas. La decisión, impulsada por el Primer Ministro Burnham, se justifica con la necesidad de asegurar el suministro energético del Reino Unido en un contexto internacional incierto, marcado por conflictos en Ucrania y Oriente Medio. Burnham argumenta que la extracción de combustibles fósiles del Mar del Norte es una medida pragmática para enfrentar altos precios de la energía y garantizar la calefacción de los hogares este invierno. Sin embargo, esta medida contradice la promesa laboralista de 2023 de no explorar nuevos campos de petróleo y gas en el Mar del Norte, comprometiendo así los objetivos climáticos del país. El campo de gas Jackdaw, ubicado a 240 kilómetros de Aberdeen, podría abastecer a 1,4 millones de hogares y preservar empleos en la industria fósil. Asimismo, se evalúa la aprobación del proyecto Rosebank, un importante yacimiento petrolero a 130 kilómetros al oeste de las Islas Shetland, aunque una decisión final aún no se ha tomado.