Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015 de Venezuela, reitera su respaldo a una hoja de ruta clara para la transición democrática en el país. Figuera condiciona la definición de un calendario electoral presidencial a la realización de una depuración integral del Consejo Nacional Electoral (CNE). Además, exige a los Estados Unidos y a la mesa de diálogo el cumplimiento de acuerdos relacionados con la liberación de militares y presos políticos considerados emblemáticos. La líder de la Asamblea Nacional enfatiza que la esperanza de un cambio positivo en Venezuela debe ir acompañada de resultados tangibles y verificables por la población. Su declaración resalta la importancia de acciones concretas para avanzar hacia una solución política negociada. La necesidad de credibilidad en el proceso electoral es central a sus demandas.