Los Saints han sufrido un revés importante en sus aspiraciones por el campeonato tras una derrota en Derry. Esta derrota se produce tras otra pérdida reciente, sumando dos derrotas consecutivas en un período de cuatro días particularmente agitado para el equipo. La serie de resultados negativos prácticamente elimina al equipo, originario de Dublin, de la contienda por el título. La intensidad del calendario parece haber afectado el rendimiento de los Saints. Analistas deportivos coinciden en que la recuperación será difícil dada la competitividad del torneo. La derrota en Derry marca un punto de inflexión en la temporada para el equipo de Dublin.