El uso excesivo de acondicionador puede perjudicar el cabello, ya que en lugar de suavizarlo puede apelmazarlo y quitarle movimiento. Los especialistas explican que la cantidad adecuada es la clave para proteger cada hebra y evitar este problema común. Aplicar más producto de lo necesario no produce mejores resultados, sino lo contrario. Para solucionar el problema, se recomienda aclarar bien el cabello en la ducha con agua fría para eliminar los residuos y restaurar su ligereza. Si el cabello aún se siente pesado, es posible que necesite una limpieza más profunda. En resumen, la moderación en el uso del acondicionador es esencial para mantener un cabello sano y con movimiento, evitando así errores que pueden comprometer su calidad.