El analista Omar Ávila señala que el nuevo programa “Venezuela Alimenta” no representa un cambio sustancial con respecto al Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP). Ávila argumenta que el gobierno venezolano mantendrá el control sobre el acceso a los ingresos, créditos, precios de la cosecha y la futura legislación. Además, se mantendrá la gestión de la ayuda internacional. En esencia, la administración continuará ejerciendo influencia sobre la distribución de alimentos y la economía. El artículo, publicado en TalCual, sugiere que el programa es una continuación de las estrategias de control gubernamental ya existentes, más que una solución innovadora a los problemas de abastecimiento. Ávila implica que la situación no cambiará significativamente para los ciudadanos de Venezuela.