El Instituto Karolinska (KI) entregó a Finlandia, en 2024, 82 restos óseos presuntamente de origen finlandés. Sin embargo, investigaciones recientes indican que no todas las calaveras repatriadas provienen de Finlandia. Esta revelación plantea interrogantes sobre la procedencia exacta de los restos y la exactitud de la identificación inicial. El KI está revisando la documentación y los análisis realizados para determinar el origen real de cada cráneo. La situación ha generado debate en Finlandia sobre la gestión de restos humanos y la necesidad de una verificación rigurosa. Las autoridades finlandesas colaboran con el KI para esclarecer el origen de los restos y asegurar su correcto tratamiento. Se espera que una investigación más profunda proporcione respuestas definitivas sobre la procedencia de las calaveras.