El nuevo jefe de la Agencia de Investigación de Delitos Graves en Corea del Sur, Kim Ji-yong, declaró que llevará a cabo investigaciones sin importar el estatus o la posición de los individuos involucrados. Kim asumió el cargo en Seúl 42 días después de su designación y prometió aplicar el mismo principio a todos los casos y personas. Esta declaración subraya un compromiso con la imparcialidad en la lucha contra la corrupción en Corea del Sur. La agencia, conocida como 중수청 (Jungsucheong), se espera que desempeñe un papel crucial en la investigación de delitos graves y la garantía de la justicia. Su nombramiento y declaraciones han generado interés en la dirección que tomará la agencia en su lucha contra el crimen organizado y la corrupción a nivel nacional. La promesa de Kim busca fortalecer la confianza pública en la integridad del sistema de justicia en Corea del Sur.