Un entrenador tailandés de teqball publicó un video bromeando sobre la pequeña porción de su almuerzo en los Juegos Asiáticos. Semanas después, el gobernador de Aichi-Nagoya cuestionó si quienes estaban detrás del video habían venido a competir o a acumular vistas en las redes sociales. El video provocó una disputa sobre la provisión de comidas en los Juegos de Aichi-Nagoya y una reacción negativa hacia el gobernador de Aichi, Hideaki. La situación escaló rápidamente, generando controversia internacional. La pregunta central es si la crítica al almuerzo fue legítima o una táctica para ganar atención en línea. El incidente pone de relieve la creciente influencia de las redes sociales en eventos deportivos internacionales como los Juegos Asiáticos. Este caso ha generado debate sobre el respeto y la diplomacia en el contexto de la competencia deportiva.