Rade Bajić, un colaborador del Fiscal Público para el crimen organizado en Serbia, afirmó ser víctima del software espía Pegasus debido a una investigación en curso sobre el Estado Mayor General serbio (Generalštab). Según Bajić, él y otros individuos relacionados con la investigación fueron objeto de vigilancia ilegal por parte del gobierno. Esta acción representa una intrusión en la independencia del poder judicial serbio y plantea serias preguntas sobre la protección de la privacidad y el debido proceso en el país. Bajić indicó que la vigilancia se realizó a pesar de no existir una amenaza directa o evidencia de actividad criminal por parte de las personas investigadas. Él cree que esta decisión gubernamental de utilizar Pegasus en este contexto es completamente ilegal y constituye un abuso de poder. Las revelaciones de Bajić subrayan las preocupaciones sobre el uso generalizado de la vigilancia electrónica en Serbia y su impacto en las libertades civiles.