El cierre prolongado del aeropuerto de Riad tras una serie de ataques fatales ha expuesto los riesgos que enfrenta Arabia Saudita en su intento de cambiar su imagen internacional. La suspensión de vuelos, que ya supera la semana, está interrumpiendo negocios, aerolíneas y la vida de los residentes. Los ataques mortíferos perpetrados por los hutíes de Yemen en las últimas semanas han supuesto un duro golpe para el reino. Debido a estos ataques, el aeropuerto permanecerá cerrado hasta nuevo aviso. Este cierre ha provocado la postergación o cancelación de varios eventos, incluido su destacado foro de inversión, conocido como el "Davos del desierto". La situación resalta la vulnerabilidad de la infraestructura saudí y sus implicaciones económicas y sociales.