Los recientes campeonatos en Bakú, Azerbaiyán, evidencian una notable mejora en el nivel técnico del sumo amateur internacional. La competencia se ha vuelto más equilibrada, reduciendo la cantidad de combates desiguales. Un número creciente de países están demostrando ser competidores serios a nivel mundial. Este progreso sugiere un desarrollo saludable y una mayor profesionalización dentro del sumo fuera de Japón. El evento en Bakú se consolidó como un escaparate del talento emergente en este deporte tradicional. Los organizadores celebraron el aumento en la calidad de los participantes y la intensidad de las luchas. Los campeonatos reflejan un futuro prometedor para el sumo internacional.