Una cámara victoriana poco común, fabricada en caoba y latón, fue descubierta en un desván en Oxfordshire durante la limpieza de una vivienda. El artefacto, almacenado durante casi treinta años, atrajo un gran interés de coleccionistas y se subastó por £18,000. Los ingresos generados por la venta serán donados a organizaciones benéficas dedicadas a la conservación de la fauna silvestre, como homenaje al padre fallecido del vendedor. El padre del vendedor era un apasionado de la naturaleza y dedicó su vida a fotografiar la fauna local en Oxfordshire. El vendedor decidió honrar su memoria apoyando causas que fueran importantes para él. La subasta fue un éxito, asegurando una contribución significativa a la conservación en memoria de su padre.