El primer ministro interino, Ilie Bolojan, considera "inmorales" los procesos iniciados por los jueces para obtener aumentos salariales, así como las cantidades determinadas por los tribunales. Bolojan argumenta que el elevado número de litigios y el monto de las sumas otorgadas tienen un impacto significativo en el presupuesto de Rumanía. Subraya que estas cifras deben considerarse en relación con la situación económica general del país y en comparación con otros profesionales. Esta crítica llega al final de su mandato interino. El funcionario expresó su preocupación por las consecuencias financieras de estas demandas para las finanzas públicas de Rumanía. La declaración de Bolojan refleja un debate más amplio sobre la remuneración de los jueces y el acceso a la justicia en Rumanía.