La BBC anunció el cierre de sus canales de televisión BBC Three y BBC Scotland en la primavera, como parte de un plan para ahorrar £500 millones en dos años. Esta decisión refleja la presión financiera que enfrenta la corporación pública británica. El cierre afectará la programación original producida para estos canales. La BBC busca optimizar sus recursos y adaptarse a un panorama mediático en evolución. Se espera que el contenido de BBC Three se traslade a iPlayer, la plataforma de streaming de la BBC. La medida representa un cambio significativo en la estrategia de la BBC, priorizando la plataforma digital sobre la transmisión lineal de algunos de sus canales.