Australia demostró una prisa innecesaria al batear en el cuarto día en Gqeberha y esto resultó contraproducente. La urgencia exhibida por los bateadores australianos llevó a errores cruciales que permitieron a Sudáfrica tomar el control firme del partido. La estrategia impulsiva de Australia no tuvo el efecto deseado y, en cambio, abrió el camino para una posible victoria del equipo sudafricano. Sudáfrica aprovechó las oportunidades generadas por los errores australianos para consolidar su posición. Ahora, Sudáfrica está muy cerca de conseguir un resultado favorable en este partido de prueba en Gqeberha. El desenlace del partido ahora depende en gran medida del rendimiento de la batería sudafricana y la capacidad de Australia para resistir.