El abuelo del niño de 13 años que atacó con un cuchillo a una profesora y a un compañero en una escuela de Bistrița, Rumanía, afirma que no había notado nada inusual en su nieto. Incluso lo llevó a la escuela la mañana del ataque. Los padres revisaron su computadora, pero no encontraron nada sospechoso. Los profesores lo conocían como un niño tranquilo y bien portado. Este incidente ha generado preocupación en la comunidad de Bistrița. Las autoridades están investigando las causas del ataque y buscando determinar si existieron señales previas que no fueron detectadas. Psicólogos sugieren que incluso los niños que parecen "buenos" pueden estar luchando con problemas internos que requieren atención.