El criminólogo Dan Rusu analizó el martes en Digi24 los factores que podrían haber contribuido al ataque perpetrado por un adolescente de 13 años en Bistrița, donde apuñaló a una profesora y a un estudiante. Rusu explicó que la acumulación de tensiones personales, junto con la exposición a discursos extremistas, pueden aumentar la vulnerabilidad de los jóvenes. Subrayó la influencia de ciertas subculturas en la formación de identidades centradas en la venganza, la notoriedad y el poder. El experto sugirió que este contexto podría haber jugado un papel crucial en el incidente ocurrido en Bistrița. La comprensión de estos factores es esencial para prevenir futuros actos de violencia juvenil, según el criminólogo. Se busca entender cómo las presiones individuales se combinan con influencias externas para llevar a cabo tales agresiones. El ataque en Bistrița sirve como un llamado de atención sobre la importancia de abordar estos problemas de manera integral.