Expertos señalaron en una discusión en Almaty que los países de Asia Central están definiendo cada vez más los términos de la inversión china, el desarrollo de infraestructura y las asociaciones tecnológicas en la región. Este desarrollo desafía la idea de que Beijing sigue un modelo único de participación global. El debate, organizado por el think tank CAPS Unlock con sede en Almaty y el Carnegie Endowment for International Peace, destacó un cambio significativo en la dinámica de cooperación. Los países de Asia Central ya no son receptores pasivos de la inversión china, sino que buscan activamente moldearla a sus propias necesidades y prioridades. Esta nueva postura implica una mayor negociación y una búsqueda de proyectos más beneficiosos para la región. La información fue proporcionada por The Astana Times, un medio de noticias de Kazajistán que cubre acontecimientos tanto a nivel nacional como internacional. Se anticipa que esta tendencia continuará fortaleciéndose en el futuro cercano.