En un evento sobre el aborto en Portugal, el ex primer ministro António Passos defendió la reintroducción de tarifas moderadoras y consultas obligatorias para las mujeres que buscan interrumpir su embarazo. Passos alertó sobre el peligro de un "relajamiento" de las normas actuales, abogando por un retorno a las regulaciones previamente vigentes. Subrayó la importancia de medidas que, según él, garantizarían una mayor reflexión antes de la toma de una decisión tan significativa. Esta propuesta ha reavivado el debate sobre el acceso al aborto en Portugal. Sus declaraciones sugieren una crítica al actual marco legal que permite el aborto bajo ciertas condiciones. La discusión se centra en el equilibrio entre la autonomía de la mujer y la necesidad de protección del feto. Este debate probablemente continuará en el panorama político portugués.