El Comando de la Policía del Estado de Anambra ha negado acusaciones de tomar partido en la disputa de liderazgo dentro de la Diócesis de Awka. La policía afirma que su presencia en la zona se limita a mantener la ley y el orden, respondiendo a preocupaciones sobre posibles disturbios. Funcionarios enfatizan que su papel es neutral y buscan asegurar la seguridad de todos los involucrados. La declaración responde a alegaciones de parcialidad en medio de la creciente tensión entre diferentes facciones de la iglesia Anglicana en Anambra. La policía insiste en que no está interfiriendo en asuntos internos de la diócesis ni favoreciendo a ningún grupo en particular. El objetivo primordial es prevenir cualquier escalada de violencia y garantizar un ambiente pacífico. Se insta a todas las partes a buscar soluciones a través de canales legales y eclesiásticos.