El presidente ejecutivo de Cushman & Wakefield para la región, Daniel Álvarez, ha señalado un preocupante aumento en la desocupación de oficinas previamente ocupadas por empresas multinacionales. Esta creciente tendencia está generando alarma debido a su potencial impacto negativo en el mercado laboral local. Se teme que la liberación de espacios de oficinas pueda derivar en reducciones de personal y un freno a la creación de nuevos empleos. Además, expertos advierten sobre los posibles efectos adversos en los flujos de inversión extranjera directa (IED) hacia la región. La situación requiere un análisis profundo para comprender las causas subyacentes y mitigar las consecuencias económicas. Se está evaluando la necesidad de implementar políticas que fomenten la ocupación de oficinas y atraigan nuevas inversiones.