Desde julio, las fuerzas armadas alemanas (Bundeswehr) están utilizando una inteligencia artificial (IA) desarrollada por su servicio de inteligencia militar para filtrar a los solicitantes con tendencias extremistas. Este sistema se encarga de analizar las solicitudes y detectar posibles vínculos con ideologías de extrema derecha. La pregunta que se plantea es si Austria implementará un sistema similar para sus propias fuerzas armadas. La medida en Alemania busca prevenir la infiltración de elementos extremistas en el ejército y garantizar la seguridad nacional. No se ha especificado públicamente cómo funciona exactamente la IA ni qué criterios utiliza para identificar a los solicitantes problemáticos. La situación plantea un debate sobre el uso de la tecnología en la selección de personal militar y la protección de los valores democráticos.