La provincia canadiense de Alberta rechazó un referéndum de separación, poniendo fin a un movimiento que ganó fuerza el año pasado. Aproximadamente 300,000 ciudadanos presentaron una petición a las autoridades solicitando la realización de dicho referéndum. El rechazo del referéndum indica que, por el momento, la provincia permanecerá dentro de Canadá. Sin embargo, las tensiones subyacentes que motivaron la petición probablemente persistirán. El futuro político de Alberta sigue siendo incierto, aunque la separación inmediata ha sido descartada. Este resultado refleja un debate en curso sobre el papel de Alberta dentro de la confederación canadiense. El gobierno provincial ahora deberá abordar las preocupaciones que llevaron a la solicitud del referéndum.